La Procuraduría Fiscal de la Federación señaló que el amparo fiscal ha crecido demasiado y sólo beneficia a un puñado de empresas, que además lo utilizan como estrategia de negocio para incrementar su penetración de mercado.
Javier Lainez Potisek, procurador fiscal de la Federación, puntualizó que del universo de contribuyentes que interponen el recurso de defensa “el 2 por ciento es quien obtiene los mayores beneficios al obtener devoluciones cuantiosas que se traducen en disminución de las tasas nominales impositivas. En la industria de las comunicaciones la tasa efectiva en lugar de 29 fue de 18 por ciento; en la alimenticia de 29 a 24 por ciento; en la construcción de 29 a 26 por ciento.”
Al ganarse estos juicios de amparo se generan distorsiones en el mercado porque los contribuyentes tienen “una ventaja competitiva frente a los competidores, lo que nos lleva a que el amparo en la actualidad es una estrategia de negocios”.
Ante esta situación, Lainez Potisek, consideró que se debe reformar profundamente el juicio de amparo porque la ley de amparo no está diseñada para juicios masivos. Y adicionalmente, apuntó que el poder Legislativo tendría que hacer bien su trabajo, para que no “tenga que acudir él a la Corte a explicarle a los magistrados porqué no deben ser deducibles los intereses. Es un trabajo que tendría que estar haciéndolo en el Legislativo y no en el poder Judicial.”
Lainez Potisek enfatizó que “el poder Judicial es el que decide quién paga y cómo paga y no el Legislativo.”
El procurador fiscal expresó que se debería seguir el ejemplo de España o Estados Unidos en países donde la política fiscal y tributaria se define en el legislativo y los tribunales se han autolimitado en la intervención de cuestiones tributarias.
Finalmente, Lainez Potisek dijo que en los últimos dos ejercicios se han involucrado 346 mil millones de pesos en los litigios fiscales.