La fracción parlamentaria del PRI en el Senado y en la Cámara de Diputados trabaja de manera conjunta en la iniciativa de Ley Alimentaria para que en el Senado se aborden como cámara de origen todo lo referente a cuestiones de salud y laborales y la parte fiscal sea de origen en el palacio de San Lázaro para que no se tengan problemas de constitucionalidad cuando sea aprobada.
La senadora del PRI, María de los Ángeles Moreno Uriegas, indicó que esta propuesta legislativa es reflejo de lo que sucede en Brasil desde hace 32 años (16 países también la tienen) para incrementar la productividad laboral y reducir los costos de salud pública.
Sobre las cuestiones fiscales indicó que no se tomaría como prestación porque sería gravable con la nueva legislación tributaria. “Sería como un insumo de la producción a través del factor más importante que es el ser humano.”
La aplicación voluntaria de esta nueva condición se podría realizar a través del comedor que tuviera la misma empresa o mediante vales que tuvieran requisitos fiscales establecidos en el que se etiqueta el uso y en ningún momento podría ser canjeable para obtener efectivo.
Moreno Uriegas especificó que “no habría estímulo fiscal si no se otorgara por igual a todos los trabajadores que tendría que ser demostrado por el patrón para hacer deducible este gasto.”
La senadora priísta dijo que los trabajadores dedican entre el 22 a 40 por ciento del ingreso para su alimentación. El costo por trabajador se estima sería de 35 pesos en promedio.
Para que estos gastos sean deducibles de cualquier contribución general que grave los ingresos de la empresa o del trabajador y que tampoco aumente las contribuciones a la seguridad social se deben cumplir algunos requisitos.
“Si la comida se entrega por medio de los comedores de las empresas se podrá efectuar una deducción del doble de los gastos en que incurra, siempre y cuando no exceda un monto equivalente al salario mínimo diario. En el caso de los vales se tendrá un costo al trabajador de hasta un 20 por ciento para quienes perciben más de 5 salarios mínimos y para los casos de la entrega de despensa se toma como base un salario mínimo y el excedente sería gravado.”
Para apoyarla se realizó un grupo de trabajo que la analizará y el cual quedó conformado por diputados del PAN, PRI y PRD.