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2003-09-02
Los subsidios agrícolas son "un mal necesario" que los países deben considerar, pero orientarlos hacia la investigación y no otorgarlos directamente a los productores, coincidieron expertos en comercio exterior. Edgardo Ayala, profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey, dijo que la aplicación de "subsidios verdes" deberá ser abordada en la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC, que se celebrará en Cancún del 10 al 14 de septiembre. Explicó que este tipo de subvenciones se destinan a asistencia técnica e investigación de tal forma que se impulsan mayores niveles de productividad en vez de sólo garantizarle a los productores el pago de mayores precios, que luego distorsionan los mercados. Refirió que los países que más subsidios otorgan son Japón, los miembros de la Unión Europea y Estados Unidos. "Ningún país va a querer desmantelar sus subsidios mientras los demás los sigan teniendo... los subsidios son "un mal necesario" ", manifestó. Con el coincidió Rita Schwentesius, directora del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial de la Universidad de Chapingo, quien dijo que los subsidios deben ser administrados adecuadamente por los gobiernos. En agosto pasado, la Unión Europea y Estados Unidos presentaron a la OMC una propuesta sobre subsidios agrícolas. La propuesta incluye una fórmula híbrida de recortes arancelarios y medidas de salvaguarda para importaciones sensibles en los países en desarrollo. Pero varios países, entre ellos México, criticaron la oferta al señalar que carece de ambición para recortar los apoyos internos y los subsidios a la exportación. Los subsidios más comunes se destinan a la producción, al ingreso, a la comercialización doméstica, así como a las exportaciones, expresó Rita Schwentesius. Sin embargo, los Gobiernos de los países más desarrollados suelen destinar importantes partidas a subsidios indirectos en las áreas de investigación e infraestructura, principalmente. "Este tipo de apoyos tiene un efecto multiplicador más fuerte que el sólo dar dinero (a los productores)", dijo al respecto Ayala, del Tecnológico de Monterrey. Schwentesius dijo que existen naciones como México que no han logrado eficientar el uso de sus subsidios debido a un bajo efecto multiplicador sobre otros sectores. Señaló que por ejemplo el Procampo tiene apenas un efecto multiplicador de 1.5 pesos por cada peso que se destina en él. En contraste, refirió, en Estados Unidos el efecto multiplicador es de 8 dólares por cada dólar entregado como subsidio. La investigadora explicó que los subsidios, al no manejarse adecuadamente ni ser consensuados con otras naciones, distorsionan los mercados dañando las cadenas agroalimentarias de otros países. Periódico Reforma.
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