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2008-06-16
Dionisio Pérez-Jácome Friscione, subsecretario de egresos de la Secretaría de Hacienda, señaló que los recursos adicionales obtenidos por la reforma fiscal del 2007 deberán aplicarse concretamente a las demandas ciudadanas, y a finales de este mes de junio enviarán a los diputados la estructura programática de los recursos que se ejercerán en el 2009. Con este paradigma presupuestario se pasará del 14 por ciento del presupuesto por resultado actual a 50 por ciento en el 2010 y del 75 por ciento a finales del sexenio. En este mismo periodo se espera contar con 2.32 por ciento del PIB en ingresos tributarios adicionales por los nuevos gravámenes implantados. Pérez-Jácome Friscione señaló que los recursos se enfocarán a las prioridades enumeradas en el Plan Nacional de Desarrollo en conjunto con los gobiernos estatales y municipales. En la elaboración del Presupuesto de Egresos Federales (PEF) actúan tres instancias: la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de la Función Pública y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Indicó que con esta nueva instrumentación se prevé reducir el gasto operativo del gobierno federal anualmente un 5 por ciento y cerrar con una disminución del 20 por ciento al final del presente gobierno. Se prevé la instauración de 265 indicadores para catalogar el avance de los programas y “de acuerdo a ellos decidir si se incrementan los recursos o se reorientan a otras áreas en donde tengan mayores resultados.” Para que este nuevo orden funcione los servidores públicos deberán capacitarse y entender y aplicar el concepto se servicio de calidad hacia los programas y servicios públicos. En el presupuesto del 2009 se contarán con todas las observaciones realizadas en este año a los diferentes programas para comenzar la implantación gradual del presupuesto basado en resultados.
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