La reducción de impuestos corporativos a las empresas es uno de los factores de atracción a la inversión para los países tengan un mejor desempeño económico, y México tiene que avanzar en transparencia y aplicación de la legislación para que grandes inversiones no se vean frenadas, como han expresado especialistas de negocios y fiscalistas.
Fuentes del Instituto Panamericano de Alta Dirección Ejejecutiva (IPADE) revelaron que en conversaciones con los directivos de IBM y Hewlett Packard se ha dicho que no han trasladado mayores inversiones a nuestro país para el desarrollo de tecnología “por falta de estímulos fiscales y regímenes tributarios más flexibles.”
En este sentido, el estudio global sobre impuestos de KPMG indica que los países escandinavos: Noruega, Suecia y Dinamarca, han experimentado altas tasas de crecimiento al bajar sus impuestos corporativos. Cada uno de estos países estuvo entre los primeros en tomar medidas radicales para reducir impuestos y reorganizar sus sistemas tributarios a finales de la década de los 80 y principios de la década de los 90. El efecto ha sido que estos países se han mantenido entre los diez primeros del mundo en lo que respecta a crecimiento económico durante la última década.
El documento indica que la reducción de impuestos debe ser acompañada con mejoras en la infraestructura y en marco jurídico, porque de no realizarse este esfuerzo es una ventaja de corto plazo que no se refuerza.
El estudio indica que la competencia fiscal internacional ha sido muy fuerte en los últimos años. Esta reducción inició a mediados de la década de los 80 en Inglaterra cuando el gobierno de Margaret Thatcher bajó la tasa corporativa de impuestos de 52 por ciento a 35 por ciento entre los años de 1982 y 1986, forzando a otros países a seguir su ejemplo.
Dinamarca redujo su tasa de impuestos del 50 al 30 por ciento en 1987. Actualmente, su tasa es del 28 por ciento. Suecia siguió en 1992 al reducir su tasa del 51 al 25 por ciento, la cual se incrementó un punto porcentual a 26 por ciento en la actualidad. Noruega reformó sustancialmente su sistema tributario en 1992, implementando un sistema de tasa uniforme y redujo su tasa corporativa de impuesto del 52 al 28 por ciento, tasa que sigue vigente.
Víctor Hugo González Martínez, director general de Abogados y Contadores Fiscalistas, puntualizó que si nuestro país quiere ser más competitivo en el ambiente internacional tiene “que tener tasas reales, pues de nada sirve tener tasas bajas , cuando las deducciones y otros esquemas son muy complicados de aplicar para las empresas”.
Finalmente, la encuesta del Banco Mundial indica que el pago de impuestos en nuestro país ha mejorado ligeramente al pasar del lugar 128 al 126. Se necesitan 552 horas al año para realizar los 49 pagos que significan una tasa total de 37.1 por ciento del total de las ganancias.